El Parlament vota la subida de la tasa turística en Catalunya: así cambiarán los precios
La nueva ley prevé duplicar el impuesto a partir del 1 de abril y destinar un 25% de la recaudación a políticas de vivienda
El Parlament de Catalunya afronta la jornada con una votación clave para el futuro del modelo turístico catalán. El pleno debatirá y someterá a aprobación definitiva el proyecto de ley para incrementar el impuesto sobre las estancias en establecimientos turísticos, una iniciativa impulsada por PSC-Units, Junts, ERC, Comuns y la CUP que plantea un aumento significativo de la conocida tasa turística.
La sesión plenaria arrancará el martes con las interpelaciones al Govern y culminará el jueves. Uno de los momentos destacados será la sesión de control al president Salvador Illa, que el miércoles volverá al hemiciclo tras su reciente baja médica. Tras este trámite, el foco político se trasladará al debate sobre la nueva fiscalidad turística.
De decreto a ley: el recorrido parlamentario
La propuesta no nace ahora. El incremento de la tasa tiene su origen en un decreto ley aprobado por el Govern, que el Parlament convalidó en mayo de 2025 y acordó tramitar posteriormente como proyecto de ley para introducir mejoras y aportaciones durante el proceso parlamentario.
Ahora, tras meses de debate en comisión y negociación entre grupos, el texto llega a su votación final con varias enmiendas aún vivas: ocho reservadas por Junts y diecinueve presentadas por el PP. Además, durante la tramitación se integró como documento de trabajo una proposición de ley registrada por ERC, que también abordaba la reforma de este impuesto.
¿Cuánto subirá la tasa turística?
Si el pleno da luz verde definitiva, la nueva regulación entrará en vigor el 1 de abril y supondrá un incremento notable, especialmente en Barcelona. En la capital catalana, la tasa aplicada por la Generalitat se duplicará, alcanzando un máximo de 7 euros por noche en establecimientos de lujo. Se trata de un aumento que refuerza la singularidad fiscal de la ciudad, principal destino turístico del territorio.
En el resto de Catalunya, el incremento será progresivo. Entre el 1 de abril y el 31 de marzo de 2027, la tarifa máxima se situará en 4,5 euros por noche. A partir de esa fecha, el importe máximo ascenderá a 6 euros por noche.
El objetivo declarado de la reforma es adaptar el impuesto al volumen de visitantes y al impacto que la actividad turística genera en infraestructuras, servicios públicos y acceso a la vivienda.
Más margen para los ayuntamientos
Uno de los puntos más relevantes del proyecto es el refuerzo de la autonomía municipal en la gestión de la tasa. El texto permite al Ajuntament de Barcelona elevar su recargo municipal máximo de 4 a 8 euros por noche.
Asimismo, se abre la puerta a que otros ayuntamientos de Catalunya puedan aplicar un recargo propio de hasta 4 euros y que, además, puedan modular el importe en función de la zona concreta o de la época del año. Esta medida permitiría, por ejemplo, diferenciar entre temporada alta y baja o entre áreas con mayor presión turística.
Vivienda y promoción turística: destino de la recaudación
La distribución de los ingresos también adquiere protagonismo en el debate político. El proyecto establece que el 25% de la recaudación se destinará a políticas de vivienda, una decisión que busca vincular directamente la actividad turística con la respuesta a la crisis habitacional.
El 75% restante continuará alimentando el Fondo para el Fomento del Turismo, instrumento que financia actuaciones de promoción, mejora de infraestructuras y proyectos vinculados al sector.
Este reparto intenta equilibrar dos realidades: el peso estratégico del turismo en la economía catalana y la necesidad de mitigar sus efectos sobre el mercado residencial y el espacio urbano.
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